Quizás hace unos diez o doce años, tener una tienda virtual era un verdadero lujo. Es más, muchos de los que las habían creado para esa época, no lo hacían por un motivo diferente al snobismo.

En la actualidad una tienda online es, para muchos, una oportunidad de “catapultar” sus productos   y/o servicios, su negocio o empresa. Para otros, más que una oportunidad para emprender, es una verdadera necesidad.

Vamos a pasar a explicar el porqué de estas afirmaciones.

Quienes tienen sus pequeños negocios o simplemente una humilde actividad lucrativa de sustento básico en el “mundo real” ya no deben o, mejor, no pueden darse el lujo de abstraerse del mundo virtual.

Obsérvese que hicimos referencia, incluso, a “pequeñas actividades lucrativas de sustento básico”.   Cualquier lector desprevenido impostará diciendo “¿cómo va a tener siquiera un blog una persona que apenas sí logra subsistir?”

La respuesta es muy sencilla: primero, todo negocio (por muy pequeño que sea)   puede y debe tener aspiraciones de crecimiento; segundo, para estructurar un blog ya no, necesariamente, se requiere dinero.

Prosigamos entonces. Para quienes recién empiezan, esto es, para quienes desean “catapultar” o, en términos más sofisticados, para quienes desean emprender una campaña de markerting, nada mejor que una tienda virtual.

El marketing Digital se ha convertido ya en una herramienta ineludible, sin la cual, la competencia nos tomaría kilómetros de distancia en competitividad y sostenibilidad.

Sí señores. Así de simple y escueto. Un pequeño negocio del “mundo real”, perfectamente puede hacer marketing digital, así parezca un tanto extraño y exagerado.

Este tipo de actividad económica de pequeña envergadura puede “virtualizarse” sin costo alguno a través de una “WEBHOSTING”, que no es más que una plataforma que “aloja”   u “hospeda” a otros sitios o blogs “nacientes”.

Algunas webhosting son gratuitas, otras no.

Una tienda virtual de un pequeño negocio, que se hospede, tendrá grandes ventajas. Podrá promocionar y vender sus productos  sin costo alguno (si es que acude a esa modalidad).

El posicionamiento SEO está relativamente garantizado, aunque el SEO también depende del propietario del negocio hospedado.

¿Cómo? Es muy sencillo: utilizando palabras clave adecuadas en sus publicaciones y en los contenidos fijos.

Además, ofreciendo un producto o servicio de buena calidad y a un precio competitivo. Difícilmente un producto de pobre calidad o demasiado costoso, podrá obtener o, si se quiere, mantener un buen tráfico.

Hasta acá nos estuvimos refiriendo a los pequeños negocios y a los negocios de simple subsistencia. Pero, resulta que las pymes y las grandes compañías, necesariamente deben “vistualizarse”.

Posiblemente no ya mediante una tienda virtual, pero sí con un sitio web en el que la empresa “se muestre” y, de paso, obviamente promocione sus productos y/o servicios.

Para este tipo de sitios empresariales, también son de lo más útiles las webhosting.